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martes, 26 de abril de 2022

¿Existe la conciencia? El estudio científico sobre la conciencia

abril 26, 2022 0

¿Es posible una ciencia de la conciencia?




Si esta pregunta significa si es posible el estudio de las bases neurocientíficas de la conciencia la respuesta es claramente sí. De hecho, esta ciencia de la conciencia ya existe, ya está en marcha.
Otra manera de interpretar la pregunta es si es posible una explicación científica de la conciencia. En otras palabras, se trata de hasta dónde puede llegar esa empresa que ya está en marcha. Naturalmente, la respuesta depende en gran medida de lo que se entienda por "explicación" en este contexto e implica complejos problemas filosóficos (v., por ejemplo, "the hard problem" y "the explanatory gap"), cuyo planteamiento contemporáneo se genera a partir de los argumentos e intuiciones de Nagel y su murciélago y Jackson y su neurocientífica imaginaria. En términos simples y razonables se trataría básicamente de hasta dónde puede llegar nuestra comprensión de cómo el cerebro hace posible la conciencia.

Partiendo de esta cuestión hay dos aspectos que deben ser considerados. Primero, que se asume que el cerebro es
 la base, o la "fábrica" de la conciencia (a veces se habla de "la causa", y en filosofía se usan conceptos como el de superveniencia). Tal vez el cerebro, "solo el cerebro" o "el cerebro solo" como dicen algunos, no es suficiente y una explicación científica de la conciencia debería tener en cuenta otros factores, como por ejemplo, el resto del cuerpo o ciertas relaciones del organismo con el entorno (cf., mente extendida -aunque deben tenerse en cuenta las reservas de Clark con respecto a la conciencia-, enactivismo, cognición corpórea, etc.). Pero un eventual fracaso de la explicación limitada exclusivamente al cerebro es tan solo un problema contingente superable, que debería conducir a una transformación del programa de investigación, pero que no pone en peligro la existencia de una ciencia de la conciencia como tal. La cuestión simplemente debería ser reformulada: "¿Hasta dónde puede llegar nuestra comprensión de cómo el cerebro más el resto del cuerpo, o el cerebro más el resto del cuerpo y ciertas relaciones con el entorno, hacen posible la conciencia?  Una ciencia de la conciencia seguiría siendo factible, únicamente que esa ciencia no sería exclusiva y estrictamente neurobiológica (tal y como hoy se entiende la neurociencia). Quizás habría que terminar hablando de las ciencias de la conciencia, en plural (tal vez abarcando dimensiones socio-culturales y no solo biológicas).

El segundo aspecto es si una explicación de las bases físico-biológicas de la conciencia agota nuestra comprensión de la misma. La respuesta creo que es negativa, sin embargo, esto tampoco es una objeción significativa. Que nuestra comprensión del fenómeno de la conciencia no coincida exactamente con la explicación físico-biológica no implica que esta explicación sea imposible o inútil, solo significa que además de la explicación otras aproximaciones pueden ser iluminadoras o contribuir a nuestra comprensión de la conciencia (por ejemplo, desde las ciencias sociales y las humanidades, o incluso a través del arte).

[El problema aquí radicaría en un fundamentalismo cientifista, lo que algunos llaman 
biologismo o en un ámbito más específico neuromanía, que defendiera que no hay más conocimiento que el físico-biológico o, más concretamente, el neurocientífico]

[Una manera de entender este uso de los términos "explicación" y "comprensión" podría ser la propuesta por Ricoeur]

La respuesta negativa es aún más clara en el caso de una explicación exclusivamente neurobiológica, uno de los rasgos de la 
neuromanía consiste precisamente en pretender que las explicaciones neurobiológicas son exaustivas y agotan nuestra comprensión de la moralidad, la conciencia, la sociedad y el ser humano. Lo que no significa que no sea factible desvelar, en términos científicos, las bases neurofisiológicas de la conciencia. Otra cosa es que la explicación científica de la conciencia pueda llevarse a cabo apelando solamente al cerebro, pero en cualquier caso siempre habrá unas bases neurobiológicas de la conciencia, ya sean entendidas como condición suficiente o meramente como condición necesaria (de la conciencia) -esto es una cuestión empírica abierta.


Para terminar voy a aludir brevemente a dos argumentos que se han propuesto en contra de una ciencia de la conciencia. El primero tiene su origen en Nagel y su murciélago. Aquí lo presento de una manera muy simple que no hace justicia a la riqueza del argumento pero que me sirve para identificar una intuición básica y el problema que plantea. Dicho en términos extremadamente simples la intuición básica detrás del argumento de Nagel es que una ciencia de la subjetividad no puede ser objetiva (y si no es objetiva no es ciencia), o en otras palabras, que no cabe una explicación objetiva de la subjetividad. Obviamente una ciencia de la subjetividad no proporciona subjetividad, sino conocimiento objetivo sobre la subjetividad. Obviamente no es lo mismo explicar en términos neurofisiológicos cómo se produce el dolor y derivar de ahí formas de tratarlo, que sentir el dolor ¿significa eso que no es posible una ciencia del dolor? ¿o que la explicación neurofisiológica no es científica? Significa simplemente que la ciencia no es magia, y que un factor crucial entre los que hacen que un estudio o unos datos sean científicos es el que concierne a sus límites, a su autolimitación, y consiste en respetar determinados límites metodológicos y epistemológicos. Por tanto, que la ciencia de la subjetividad no sea, por así decirlo, en sí misma subjetiva no impide una ciencia de la subjetividad (de la conciencia en este sentido) como conocimiento objetivo sobre la subjetividad. [Una cuestión interesante, que suscita otros problemas, es la que se refiere al uso de testimonios "subjetivos" como parte de esta investigación "objetiva". Por ejemplo, en una investigación sobre el dolor puede resultar necesario o, al menos, conveniente en ocasiones, saber qué sienten los sujetos -Una discusión relevante sobre este tema es la que se ha generado en torno a la noción de heterofenomenología de Dennett, si bien el problema es más amplio y no debe limitarse a esta propuesta particular, cf., por ejemplo la neurofenomenología de Varela, y para una perspectiva general "Problems and Possibilities for Empirically Informed Philosophy of Mind" de Liz Irvine].


El segundo argumento comparte con el anterior la interpretación de la heterogeneidad como barrera epistemológica (en última instancia la heterogeneidad objetivo/subjetivo). Este argumento es en realidad lo que yo llamaría la falacia de la semejanza, y viene a decir -de nuevo en una descripción muy simple pero útil- que las neuronas y las experiencias no son suficientemente similares. Pero ¿por qué debería la falta de semejanza constituir una objeción para una ciencia de la conciencia? Únicamente si se asumen dos premisas previas: una, la identidad mente-cerebro, y dos que la identidad implica semejanza. El esqueleto del argumento vendría a ser algo así: no hay semejanza, por lo tanto no hay identidad, por lo tanto no cabe una ciencia de la conciencia (aunque otra línea es: no hay semejanza, luego no hay identidad, luego una ciencia de la conciencia no es factible si tiene como premisa la identidad mente-cerebro -cf. Thompson y Noé-] .
Un ejemplo de esta postura la encontramos en Raymond Tallis (2011): "The colour yellow, or more precisely the experience of the colour yellow, and neural activity in the relevant part of the visual cortex, however it is presented, look not in the slightest bit similar. There is nothing yellow about the nerve impulses and nothing nerve-impulse-like about yellow" (p. 85).
El fallo de la primera parte de este argumento es relativamente claro, la falta de semejanza no refuta necesariamente la identidad mente-cerebro, el segundo paso es más complejo: el que afecta a la relación entre identidad metafísica (u ontológica) y ciencia de la conciencia.
Una ciencia de la conciencia no necesita estar comprometida con la tesis (metafísica, o filosófica si se quiere) de la identidad mente-cerebro, aunque puede adoptarla como hipótesis de trabajo (cf. Damasio) y frecuentemente aparece como supuesto implícito. Lo único que necesita es establecer  determinadas relaciones significativas entre procesos cerebrales (o bien procesos corporales o incluso más extensos, en su caso) y los procesos mentales pertinentes. Esas particulares relaciones significativas serían, satisfechos ciertos criterios, un componente crucial de una explicación.
Creo que en este punto sí nos encontramos con un problema real: ¿Cuál debe ser la naturaleza de esas relaciones, cuáles debe ser esos criterios? En principio, parece que estas relaciones deben ser causales e ir más allá de la mera correlación. Una de las propuestas más razonables es la de la explicación mecanicista (Bechtel, etc.).
Un problema no resuelto es el de la articulación entre identidad y causalidad. Las investigaciones neurocientíficas sobre la conciencia oscilan entre el lenguaje de la identidad y el de la causalidad, cuando la relación de causalidad parece implicar entidades distintas y es difícil ver cómo si A es B, A puede ser la causa de B (este problema ya estaba en Spinoza, por otra parte. Aunque creo recordar que se inclina por -coherentemente- rechazar la causalidad).

A continuación comento dos aspectos relacionados con este tema que encuentro interesantes:


FUNCIONALIMSO, COMPUTACIONALISMO, Y CONCIENCIA

Muchos han entendido la conciencia (o algún aspecto de la misma -los qualia-) como el límite del funcionalismo y de ahí se ha inferido la imposibilidad de una ciencia de la conciencia (o al menos se ha creido encontrar una obstáculo). Por este motivo, para defender la ciencia de la conciencia, se ha tratado de demostrar que la conciencia no es un problema para el funcionalismo y que se puede dar cuenta de ella en términos funcionalistas y/o computacionales [Sobre este debate algunas de las aportaciones más relevantes están en Dennett, Lycan, Levine, Block, Chalmers]. Pero la ciencia de la conciencia no necesita que la conciencia sea computacional o funcional en ese sentido, aunque sí que sea natural, si bien "natural" puede interpretarse con un significado restringido (físico o físico-biológico) o con un significado amplio (que puede incluir una dimensión socio-cultural)  [Un ejemplo del primer uso es Dennett (2005) [2006], p. 75: "Muchas personas opinan que la conciencia es un misterio... Para mí están equivocadas: la conciencia es un fenómeno físico, biológico, como el metabolismo...". A este respecto podemos encontrar en Dennett una curiosa "mezcla" de naturalismo, mecanicismo y funcionalismo/computacionalismo: v., Dulces Sueños, pp. 28-29, 32-37, y 100. Dennett dedica gran parte de este libro a criticar el argumento contra una ciencia de la conciencia basado en los qualia]. En todo caso, una ciencia neurobiológica de la conciencia (bien en sentido estricto, bien en sentido amplio) no requiere como premisa necesaria que la conciencia sea enteramente explicable en términos computacionales.

En cuanto al problema de los qualia, Dennett ha demostrado que es un concepto mucho menos evidente y claro de lo que a veces se ha pensado, pero eso no quiere decir que no exista un mundo fenoménico, por así decirlo, ni la subjetividad (la conciencia como perspectiva en primera persona). Dennett parece ver una cierta incompatibilidad entre subjetividad/mundo fenoménico y ciencia de la conciencia, pero, en gran medida, es ese mundo fenómenico y esa subjetividad lo que una ciencia de la conciencia tiene que explicar, aunque ciertamente no sabemos muy bien en qué consisten. Este desconocimiento, o la relativa vaguedad del conocimiento actual y de las intuiciones que lo acompañan, es sin duda un obstáculo, pero el desarrollo de la investigación empírica puede ayudar a la formación de teorías psicológicas más adecuadas.

LOCALIZACIONISMO, MODULARIDAD, E IDENTIDAD

Algunos consideran que la aproximación científica de la conciencia está comprometida con el localizacionismo y con la concepción modular de la mente (Fodor), que a su vez están conectados con una teoría de la identidad mente-cerebro. Por una parte, es cierto que la neurocultura, las neurodisciplinas (o "neuro-talks"), implican una especie de neofrenología (Uttal, 2001), pero la modularidad no implica un enfoque neofrenológico, como se manifiesta en la defensa de la realización múltiple en Fodor.
Tampoco una teoría de la identidad tiene que ser neofrenológica.

¿Existe la conciencia? El estudio científico sobre la conciencia

abril 26, 2022 0

¿Es posible una ciencia de la conciencia?




Si esta pregunta significa si es posible el estudio de las bases neurocientíficas de la conciencia la respuesta es claramente sí. De hecho, esta ciencia de la conciencia ya existe, ya está en marcha.
Otra manera de interpretar la pregunta es si es posible una explicación científica de la conciencia. En otras palabras, se trata de hasta dónde puede llegar esa empresa que ya está en marcha. Naturalmente, la respuesta depende en gran medida de lo que se entienda por "explicación" en este contexto e implica complejos problemas filosóficos (v., por ejemplo, "the hard problem" y "the explanatory gap"), cuyo planteamiento contemporáneo se genera a partir de los argumentos e intuiciones de Nagel y su murciélago y Jackson y su neurocientífica imaginaria. En términos simples y razonables se trataría básicamente de hasta dónde puede llegar nuestra comprensión de cómo el cerebro hace posible la conciencia.

Partiendo de esta cuestión hay dos aspectos que deben ser considerados. Primero, que se asume que el cerebro es
 la base, o la "fábrica" de la conciencia (a veces se habla de "la causa", y en filosofía se usan conceptos como el de superveniencia). Tal vez el cerebro, "solo el cerebro" o "el cerebro solo" como dicen algunos, no es suficiente y una explicación científica de la conciencia debería tener en cuenta otros factores, como por ejemplo, el resto del cuerpo o ciertas relaciones del organismo con el entorno (cf., mente extendida -aunque deben tenerse en cuenta las reservas de Clark con respecto a la conciencia-, enactivismo, cognición corpórea, etc.). Pero un eventual fracaso de la explicación limitada exclusivamente al cerebro es tan solo un problema contingente superable, que debería conducir a una transformación del programa de investigación, pero que no pone en peligro la existencia de una ciencia de la conciencia como tal. La cuestión simplemente debería ser reformulada: "¿Hasta dónde puede llegar nuestra comprensión de cómo el cerebro más el resto del cuerpo, o el cerebro más el resto del cuerpo y ciertas relaciones con el entorno, hacen posible la conciencia?  Una ciencia de la conciencia seguiría siendo factible, únicamente que esa ciencia no sería exclusiva y estrictamente neurobiológica (tal y como hoy se entiende la neurociencia). Quizás habría que terminar hablando de las ciencias de la conciencia, en plural (tal vez abarcando dimensiones socio-culturales y no solo biológicas).

El segundo aspecto es si una explicación de las bases físico-biológicas de la conciencia agota nuestra comprensión de la misma. La respuesta creo que es negativa, sin embargo, esto tampoco es una objeción significativa. Que nuestra comprensión del fenómeno de la conciencia no coincida exactamente con la explicación físico-biológica no implica que esta explicación sea imposible o inútil, solo significa que además de la explicación otras aproximaciones pueden ser iluminadoras o contribuir a nuestra comprensión de la conciencia (por ejemplo, desde las ciencias sociales y las humanidades, o incluso a través del arte).

[El problema aquí radicaría en un fundamentalismo cientifista, lo que algunos llaman 
biologismo o en un ámbito más específico neuromanía, que defendiera que no hay más conocimiento que el físico-biológico o, más concretamente, el neurocientífico]

[Una manera de entender este uso de los términos "explicación" y "comprensión" podría ser la propuesta por Ricoeur]

La respuesta negativa es aún más clara en el caso de una explicación exclusivamente neurobiológica, uno de los rasgos de la 
neuromanía consiste precisamente en pretender que las explicaciones neurobiológicas son exaustivas y agotan nuestra comprensión de la moralidad, la conciencia, la sociedad y el ser humano. Lo que no significa que no sea factible desvelar, en términos científicos, las bases neurofisiológicas de la conciencia. Otra cosa es que la explicación científica de la conciencia pueda llevarse a cabo apelando solamente al cerebro, pero en cualquier caso siempre habrá unas bases neurobiológicas de la conciencia, ya sean entendidas como condición suficiente o meramente como condición necesaria (de la conciencia) -esto es una cuestión empírica abierta.


Para terminar voy a aludir brevemente a dos argumentos que se han propuesto en contra de una ciencia de la conciencia. El primero tiene su origen en Nagel y su murciélago. Aquí lo presento de una manera muy simple que no hace justicia a la riqueza del argumento pero que me sirve para identificar una intuición básica y el problema que plantea. Dicho en términos extremadamente simples la intuición básica detrás del argumento de Nagel es que una ciencia de la subjetividad no puede ser objetiva (y si no es objetiva no es ciencia), o en otras palabras, que no cabe una explicación objetiva de la subjetividad. Obviamente una ciencia de la subjetividad no proporciona subjetividad, sino conocimiento objetivo sobre la subjetividad. Obviamente no es lo mismo explicar en términos neurofisiológicos cómo se produce el dolor y derivar de ahí formas de tratarlo, que sentir el dolor ¿significa eso que no es posible una ciencia del dolor? ¿o que la explicación neurofisiológica no es científica? Significa simplemente que la ciencia no es magia, y que un factor crucial entre los que hacen que un estudio o unos datos sean científicos es el que concierne a sus límites, a su autolimitación, y consiste en respetar determinados límites metodológicos y epistemológicos. Por tanto, que la ciencia de la subjetividad no sea, por así decirlo, en sí misma subjetiva no impide una ciencia de la subjetividad (de la conciencia en este sentido) como conocimiento objetivo sobre la subjetividad. [Una cuestión interesante, que suscita otros problemas, es la que se refiere al uso de testimonios "subjetivos" como parte de esta investigación "objetiva". Por ejemplo, en una investigación sobre el dolor puede resultar necesario o, al menos, conveniente en ocasiones, saber qué sienten los sujetos -Una discusión relevante sobre este tema es la que se ha generado en torno a la noción de heterofenomenología de Dennett, si bien el problema es más amplio y no debe limitarse a esta propuesta particular, cf., por ejemplo la neurofenomenología de Varela, y para una perspectiva general "Problems and Possibilities for Empirically Informed Philosophy of Mind" de Liz Irvine].


El segundo argumento comparte con el anterior la interpretación de la heterogeneidad como barrera epistemológica (en última instancia la heterogeneidad objetivo/subjetivo). Este argumento es en realidad lo que yo llamaría la falacia de la semejanza, y viene a decir -de nuevo en una descripción muy simple pero útil- que las neuronas y las experiencias no son suficientemente similares. Pero ¿por qué debería la falta de semejanza constituir una objeción para una ciencia de la conciencia? Únicamente si se asumen dos premisas previas: una, la identidad mente-cerebro, y dos que la identidad implica semejanza. El esqueleto del argumento vendría a ser algo así: no hay semejanza, por lo tanto no hay identidad, por lo tanto no cabe una ciencia de la conciencia (aunque otra línea es: no hay semejanza, luego no hay identidad, luego una ciencia de la conciencia no es factible si tiene como premisa la identidad mente-cerebro -cf. Thompson y Noé-] .
Un ejemplo de esta postura la encontramos en Raymond Tallis (2011): "The colour yellow, or more precisely the experience of the colour yellow, and neural activity in the relevant part of the visual cortex, however it is presented, look not in the slightest bit similar. There is nothing yellow about the nerve impulses and nothing nerve-impulse-like about yellow" (p. 85).
El fallo de la primera parte de este argumento es relativamente claro, la falta de semejanza no refuta necesariamente la identidad mente-cerebro, el segundo paso es más complejo: el que afecta a la relación entre identidad metafísica (u ontológica) y ciencia de la conciencia.
Una ciencia de la conciencia no necesita estar comprometida con la tesis (metafísica, o filosófica si se quiere) de la identidad mente-cerebro, aunque puede adoptarla como hipótesis de trabajo (cf. Damasio) y frecuentemente aparece como supuesto implícito. Lo único que necesita es establecer  determinadas relaciones significativas entre procesos cerebrales (o bien procesos corporales o incluso más extensos, en su caso) y los procesos mentales pertinentes. Esas particulares relaciones significativas serían, satisfechos ciertos criterios, un componente crucial de una explicación.
Creo que en este punto sí nos encontramos con un problema real: ¿Cuál debe ser la naturaleza de esas relaciones, cuáles debe ser esos criterios? En principio, parece que estas relaciones deben ser causales e ir más allá de la mera correlación. Una de las propuestas más razonables es la de la explicación mecanicista (Bechtel, etc.).
Un problema no resuelto es el de la articulación entre identidad y causalidad. Las investigaciones neurocientíficas sobre la conciencia oscilan entre el lenguaje de la identidad y el de la causalidad, cuando la relación de causalidad parece implicar entidades distintas y es difícil ver cómo si A es B, A puede ser la causa de B (este problema ya estaba en Spinoza, por otra parte. Aunque creo recordar que se inclina por -coherentemente- rechazar la causalidad).

A continuación comento dos aspectos relacionados con este tema que encuentro interesantes:


FUNCIONALIMSO, COMPUTACIONALISMO, Y CONCIENCIA

Muchos han entendido la conciencia (o algún aspecto de la misma -los qualia-) como el límite del funcionalismo y de ahí se ha inferido la imposibilidad de una ciencia de la conciencia (o al menos se ha creido encontrar una obstáculo). Por este motivo, para defender la ciencia de la conciencia, se ha tratado de demostrar que la conciencia no es un problema para el funcionalismo y que se puede dar cuenta de ella en términos funcionalistas y/o computacionales [Sobre este debate algunas de las aportaciones más relevantes están en Dennett, Lycan, Levine, Block, Chalmers]. Pero la ciencia de la conciencia no necesita que la conciencia sea computacional o funcional en ese sentido, aunque sí que sea natural, si bien "natural" puede interpretarse con un significado restringido (físico o físico-biológico) o con un significado amplio (que puede incluir una dimensión socio-cultural)  [Un ejemplo del primer uso es Dennett (2005) [2006], p. 75: "Muchas personas opinan que la conciencia es un misterio... Para mí están equivocadas: la conciencia es un fenómeno físico, biológico, como el metabolismo...". A este respecto podemos encontrar en Dennett una curiosa "mezcla" de naturalismo, mecanicismo y funcionalismo/computacionalismo: v., Dulces Sueños, pp. 28-29, 32-37, y 100. Dennett dedica gran parte de este libro a criticar el argumento contra una ciencia de la conciencia basado en los qualia]. En todo caso, una ciencia neurobiológica de la conciencia (bien en sentido estricto, bien en sentido amplio) no requiere como premisa necesaria que la conciencia sea enteramente explicable en términos computacionales.

En cuanto al problema de los qualia, Dennett ha demostrado que es un concepto mucho menos evidente y claro de lo que a veces se ha pensado, pero eso no quiere decir que no exista un mundo fenoménico, por así decirlo, ni la subjetividad (la conciencia como perspectiva en primera persona). Dennett parece ver una cierta incompatibilidad entre subjetividad/mundo fenoménico y ciencia de la conciencia, pero, en gran medida, es ese mundo fenómenico y esa subjetividad lo que una ciencia de la conciencia tiene que explicar, aunque ciertamente no sabemos muy bien en qué consisten. Este desconocimiento, o la relativa vaguedad del conocimiento actual y de las intuiciones que lo acompañan, es sin duda un obstáculo, pero el desarrollo de la investigación empírica puede ayudar a la formación de teorías psicológicas más adecuadas.

LOCALIZACIONISMO, MODULARIDAD, E IDENTIDAD

Algunos consideran que la aproximación científica de la conciencia está comprometida con el localizacionismo y con la concepción modular de la mente (Fodor), que a su vez están conectados con una teoría de la identidad mente-cerebro. Por una parte, es cierto que la neurocultura, las neurodisciplinas (o "neuro-talks"), implican una especie de neofrenología (Uttal, 2001), pero la modularidad no implica un enfoque neofrenológico, como se manifiesta en la defensa de la realización múltiple en Fodor.
Tampoco una teoría de la identidad tiene que ser neofrenológica.

lunes, 25 de abril de 2022

Un nuevo tipo rector nuclear ecológico Made in China

abril 25, 2022 0

El primer reactor nuclear verde del mundo 



Mentiras al rededor de la energía nuclear  

La energía nuclear tiene mala fama pese a las enormes ventajas que supone, por eso en China quieren cambiar la percepción de la energía que podría desconectarnos de los combustibles responsables del cambio climático.

El miedo a que algo salga mal en una central nuclear no es algo infundado, pese a lo difícil que es que ocurra un fallo grave. El caso de Chernóbil, que cumple 35 años, es el recordatorio que utiliza todo el mundo para atacar la energía nuclear, y no es para menos.

Pero siendo realistas, el caso de Chernóbil fue (y es) muy particular y los casos de errores nucleares en los últimos 50 años son extremadamente bajos, por lo que afirmar cualquier cosa que no sea que la energía nuclear es segura sería estar faltando a la verdad.


La mejor fuente de energía

Aún así hay mucha gente que la teme y su fama internacional no es la mejor. Por este motivo, en China quieren construir el que sería el primer reactor nuclear verde de la historia.

La central nuclear limpia diseñada por científicos chinos utilizaría como materia primera el torio en vez del uranio y usaría reactores de sales fundidas en lugar de barras de combustible.


Un nuevo tipo de reactor

En esta central nuclear verde el torio se disuelve en la sal líquida de flúor antes de ser enviado a la cámara. A temperaturas extremadamente altas, de unos 600º grados centígrados, los átomos de torio se transformarán en uranio-233, un isótopo del uranio que puede dividirse y liberar energía y neutrones, creando así la fisión nuclear.

Los científicos explican que la ventaja de este proceso es que la central será más segura que las nucleares tradicionales, ya que si se produjera una fuga la sal fundida del reactor se enfriaría lo suficiente como para sellar el núcleo y evitar reacciones incontroladas.


Menos desperdicios 

Además, los restos de la reacción también tienen una vida media relativamente de 500 años, lo que es muy poco en comparación con los reactores de uranio, cuyos residuos pueden permanecer activos hasta 10.000 años.

Para terminar de nombrar sus ventajas, este tipo de centrales limpias no requieren de agua, por lo que podría instalarse en zonas desérticas (lejos de poblaciones), y no se podrían usar para crear armas nucleares, ya que sustituyen el uranio por el torio, eliminando así una preocupación siempre presente.


Planes a corto y largo plazo

Los planes de esta central nuclear limpia pasan porque en agosto se empiece la construcción de un prototipo del reactor y que en septiembre comiencen las pruebas. Si todo sale bien, en 2030 podríamos ver el primer modelo comercial del reactor verde chino.

Un nuevo tipo rector nuclear ecológico Made in China

abril 25, 2022 0

El primer reactor nuclear verde del mundo 



Mentiras al rededor de la energía nuclear  

La energía nuclear tiene mala fama pese a las enormes ventajas que supone, por eso en China quieren cambiar la percepción de la energía que podría desconectarnos de los combustibles responsables del cambio climático.

El miedo a que algo salga mal en una central nuclear no es algo infundado, pese a lo difícil que es que ocurra un fallo grave. El caso de Chernóbil, que cumple 35 años, es el recordatorio que utiliza todo el mundo para atacar la energía nuclear, y no es para menos.

Pero siendo realistas, el caso de Chernóbil fue (y es) muy particular y los casos de errores nucleares en los últimos 50 años son extremadamente bajos, por lo que afirmar cualquier cosa que no sea que la energía nuclear es segura sería estar faltando a la verdad.


La mejor fuente de energía

Aún así hay mucha gente que la teme y su fama internacional no es la mejor. Por este motivo, en China quieren construir el que sería el primer reactor nuclear verde de la historia.

La central nuclear limpia diseñada por científicos chinos utilizaría como materia primera el torio en vez del uranio y usaría reactores de sales fundidas en lugar de barras de combustible.


Un nuevo tipo de reactor

En esta central nuclear verde el torio se disuelve en la sal líquida de flúor antes de ser enviado a la cámara. A temperaturas extremadamente altas, de unos 600º grados centígrados, los átomos de torio se transformarán en uranio-233, un isótopo del uranio que puede dividirse y liberar energía y neutrones, creando así la fisión nuclear.

Los científicos explican que la ventaja de este proceso es que la central será más segura que las nucleares tradicionales, ya que si se produjera una fuga la sal fundida del reactor se enfriaría lo suficiente como para sellar el núcleo y evitar reacciones incontroladas.


Menos desperdicios 

Además, los restos de la reacción también tienen una vida media relativamente de 500 años, lo que es muy poco en comparación con los reactores de uranio, cuyos residuos pueden permanecer activos hasta 10.000 años.

Para terminar de nombrar sus ventajas, este tipo de centrales limpias no requieren de agua, por lo que podría instalarse en zonas desérticas (lejos de poblaciones), y no se podrían usar para crear armas nucleares, ya que sustituyen el uranio por el torio, eliminando así una preocupación siempre presente.


Planes a corto y largo plazo

Los planes de esta central nuclear limpia pasan porque en agosto se empiece la construcción de un prototipo del reactor y que en septiembre comiencen las pruebas. Si todo sale bien, en 2030 podríamos ver el primer modelo comercial del reactor verde chino.

domingo, 24 de abril de 2022

El hidrógeno una Solución real y significativa para el cambio climático

abril 24, 2022 0


El hidrógeno la energía limpia del futuro


La electricidad es una de las energías del futuro pero no es perfecta, y no puede sustituir a todos los combustibles. Hablamos constantemente de ella porque ya se utiliza en los coches, en los móviles, y en todos los dispositivos inalámbricos. Pero los expertos están convencidos de la que la energía del futuro es el Hidrógeno. Y no se trata de algo excluyente. De hecho se usará el hidrógeno para producir electricidad.


La energía eléctrica no contamina cuando se usa. 

El problema está en cómo se genera. Si esa electricidad se ha producido por medio de fuentes renovables no contaminantes, entonces es la energía perfecta: no contamina ni al producirse ni al utilizarse, y no acaba con los recursos del planeta. El problema es que las energías renovables, tal como se explotan en la actualidad, no dan para producir toda la electricidad que se necesita, y por eso parte de la electricidad se produce por medio de energía nuclear e incluso energía térmica (carbón), que sí contaminan. 


Objetivos a a corto y largo plazo 

El objetivo de los científicos para los próximos 10 años, tan como explica el catedrático de la Universidad de Alcalá Miguel Peinado en The Conversation, vía Business Insider, es que la electricidad que usamos, así como el resto de energía que necesitemos, provenga del hidrógeno, ya que es muy abundante y no contamina.


hidrógeno solución realista al problema ambiental

El hidrógeno es el elemento químico más abundante del Universo: está en 9 de cada 10 átomos. En la Tierra, en condiciones normales de presión y temperatura se presenta en forma de molécula diatómica H2, es decir, dos átomos de hidrógenos enlazados. Pero en forma de gas pesa tan poco que sale de la atmósfera, así que donde más abunda es en el agua (H2O), es decir, en el mar.


hidrógeno como combustible

Para poder usar hidrógeno como combustible hay que obtener hidrógeno puro. Se puede extraer del gas natural, del carbón o de la energía nuclear, pero son energías contaminantes y finitas.

Por eso los científicos están buscando la forma de extraer hidrógeno puro del mar sin contaminar. Y ya lo han conseguido. Ahora de lo que se trata es de poner a todos los estamentos en movimiento para sustituir la distribución de gas natural, gasolina, gasóleo, carbón y otras energías, por hidrógeno. ¿Cómo se va a llevar a cabo?


¿Cómo se obtiene?

El hidrógeno puro se obtendrá por electrólisis hídrica, es decir, separar el hidrógeno y el oxígeno del agua aplicando una corriente eléctrica ayudada por un electrolito, como la sal de sodio. La electricidad necesaria para este proceso la podrían generar las olas del mar o las mareas, en una planta situada a orillas del mar.

Este proceso de producción no contamina y es autosuficiente. Además el oxígeno que sobra se puede liberar a la atmósfera sin problema.



Ventajas del el hidrógeno.

Otra ventaja es que el hidrógeno obtenido, en forma de gas, se puede almacenar en los mismos depósitos en donde se almacena el gas natural, y distribuirlo a toda la población desde la costa por las mismas tuberías por donde llega el gas natural. Los usuarios almacenarían el hidrógeno en unas pilas de combustible, que producen electricidad de forma limpia añadiendo oxígeno de la calle.



Mayor potencia frente a las demás fuentes de energía.

Es una energía tres veces más potente que los combustibles tradicionales, y aún existe otra ventaja: durante el proceso de conversión del hidrógeno en electricidad, se libera vapor de agua caliente que puede usarse como calefacción en invierno o aire acondicionado en verano.

Parece la solución perfecta a la contaminación y el cambio climático, pero el problema es el mismo de siempre: hace falta mucho dinero y voluntad política para construir las plantas de electrólisis, construir e instalar pilas de combustible de hidrógeno en todos los hogares e industrias, etc.

El hidrógeno una Solución real y significativa para el cambio climático

abril 24, 2022 0


El hidrógeno la energía limpia del futuro


La electricidad es una de las energías del futuro pero no es perfecta, y no puede sustituir a todos los combustibles. Hablamos constantemente de ella porque ya se utiliza en los coches, en los móviles, y en todos los dispositivos inalámbricos. Pero los expertos están convencidos de la que la energía del futuro es el Hidrógeno. Y no se trata de algo excluyente. De hecho se usará el hidrógeno para producir electricidad.


La energía eléctrica no contamina cuando se usa. 

El problema está en cómo se genera. Si esa electricidad se ha producido por medio de fuentes renovables no contaminantes, entonces es la energía perfecta: no contamina ni al producirse ni al utilizarse, y no acaba con los recursos del planeta. El problema es que las energías renovables, tal como se explotan en la actualidad, no dan para producir toda la electricidad que se necesita, y por eso parte de la electricidad se produce por medio de energía nuclear e incluso energía térmica (carbón), que sí contaminan. 


Objetivos a a corto y largo plazo 

El objetivo de los científicos para los próximos 10 años, tan como explica el catedrático de la Universidad de Alcalá Miguel Peinado en The Conversation, vía Business Insider, es que la electricidad que usamos, así como el resto de energía que necesitemos, provenga del hidrógeno, ya que es muy abundante y no contamina.


hidrógeno solución realista al problema ambiental

El hidrógeno es el elemento químico más abundante del Universo: está en 9 de cada 10 átomos. En la Tierra, en condiciones normales de presión y temperatura se presenta en forma de molécula diatómica H2, es decir, dos átomos de hidrógenos enlazados. Pero en forma de gas pesa tan poco que sale de la atmósfera, así que donde más abunda es en el agua (H2O), es decir, en el mar.


hidrógeno como combustible

Para poder usar hidrógeno como combustible hay que obtener hidrógeno puro. Se puede extraer del gas natural, del carbón o de la energía nuclear, pero son energías contaminantes y finitas.

Por eso los científicos están buscando la forma de extraer hidrógeno puro del mar sin contaminar. Y ya lo han conseguido. Ahora de lo que se trata es de poner a todos los estamentos en movimiento para sustituir la distribución de gas natural, gasolina, gasóleo, carbón y otras energías, por hidrógeno. ¿Cómo se va a llevar a cabo?


¿Cómo se obtiene?

El hidrógeno puro se obtendrá por electrólisis hídrica, es decir, separar el hidrógeno y el oxígeno del agua aplicando una corriente eléctrica ayudada por un electrolito, como la sal de sodio. La electricidad necesaria para este proceso la podrían generar las olas del mar o las mareas, en una planta situada a orillas del mar.

Este proceso de producción no contamina y es autosuficiente. Además el oxígeno que sobra se puede liberar a la atmósfera sin problema.



Ventajas del el hidrógeno.

Otra ventaja es que el hidrógeno obtenido, en forma de gas, se puede almacenar en los mismos depósitos en donde se almacena el gas natural, y distribuirlo a toda la población desde la costa por las mismas tuberías por donde llega el gas natural. Los usuarios almacenarían el hidrógeno en unas pilas de combustible, que producen electricidad de forma limpia añadiendo oxígeno de la calle.



Mayor potencia frente a las demás fuentes de energía.

Es una energía tres veces más potente que los combustibles tradicionales, y aún existe otra ventaja: durante el proceso de conversión del hidrógeno en electricidad, se libera vapor de agua caliente que puede usarse como calefacción en invierno o aire acondicionado en verano.

Parece la solución perfecta a la contaminación y el cambio climático, pero el problema es el mismo de siempre: hace falta mucho dinero y voluntad política para construir las plantas de electrólisis, construir e instalar pilas de combustible de hidrógeno en todos los hogares e industrias, etc.

domingo, 10 de abril de 2022

sencillos pasos para hacer huerto familiar BIOINTENSIVO.

abril 10, 2022 0




Te compartimos el manual para la construcción de un huerto biointensivo que elaboró el Centro de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable.  Obtén alimentos sanos y baratos sin dañar los suelos!

Huerto Biointensivo



El método biointensivo de cultivo es un método de agricultura orgánica en
pequeña escala, que por sus características usa  tecnología simples, lo permite que sea fácilmente adoptado por  pequeñas comunidades con los
recursos existentes, además de que se pueden lograr muy altos rendimientos,
más que con la agricultura convencional.


Para comenzar nuestro huerto familiar…

Elige un lugar y verifica que el suelo, ubicación y orientación sean los adecuados.


Herramientas

Se recomienda usar un bieldo jardinero, pala recta, rastrillo, cultivador largo, trinche y cuchara para trasplante.  

Preparación de la cama de cultivo

Se necesita crear una estructura de suelo ideal y aplicar los nutrientes para que las plantas crezcan sanas y abundantes.


Doble excavación


Permite la entrada de aire al suelo para que el producto se desarrolle mejor y retenga más agua.

El objetivo de la doble excavación es mejorar la estructura del suelo, aflojándolo para que las raíces de las plantas puedan crecer y absorber los nutrientes fácil y adecuadamente

Uso de composta y abonos

Se usan estiércoles, fertilizantes orgánicos de origen natural y, de preferencia, composta.

Siembra cercana

Para aprovechar mejor el espacio, las plantas se siembran a una distancia menor a la que recomienda la agricultura tradicional. Esto reduce la evaporación, limita la maleza, impide plagas y crea un microclima apropiado.

Asociación de cultivos

Existen plantas compatibles e incompatibles. La recomendación es no mezclarlas con lo que se garantizará su sano crecimiento.

Uso de semillas de polinización abierta

Son semillas criollas o nativas no modificadas genéticamente; son más resistentes, requieren menos agua.

La elaboración de composta y el cuidado integral de nuestro cultivo son fundamentales para el huerto.


Desventajas 

Hablar de los problemas que este proceso genera para la población mundial excede los limites de este escrito, pero baste decir que prácticamente el 80% de la humanidad vive en países en vías de desarrollo y que por falta de visión, recursos y profesionistas preparados, estos países aun sueñan con resolver sus problemas agrícolas con las técnicas que han demostrado sobradamente ser causantes de los graves problemas ambientales que enfrenta la humanidad.


Reflexión final 

Para quien pretenda obtener los beneficios del método Biointensivo y al mismo tiempo mejorar la calidad del suelo que cultiva, la clave es tener una clara comprensión de sus principios, los cuales por su sencillez han sido ampliamente asimilados y aplicados por individuos y comunidades en mas de 130 países en el mundo, estos principios son:

  • 1. La doble excavación.

  • 2. El uso de la composta.

  • 3. La siembra cercana

  • 4. La asociación de cultivos

  • 5. La integralidad

  • 6. El uso de semillas de polinización abierta

  • 7. La producción de Carbón

  • 8. La producción de Calorías

  • Es importante explicar, así sea de manera básica, estos principios, así se comprenderá fácilmente como funciona el Método y el porque de sus beneficios.


Estoy muy contenta compartiendo este pequeño rincón con vosotros, ¿Qué te ha parecido? Cuéntame qué piensas , me encanta leeros.

Si te ha gustado y quieres apoyar lo que hago, puedes compartir en redes mencionándome para que pueda llegar a más gente.

Gracias, de nuevo, por hacer esto posible.

¡Nos leemos pronto!

sencillos pasos para hacer huerto familiar BIOINTENSIVO.

abril 10, 2022 0




Te compartimos el manual para la construcción de un huerto biointensivo que elaboró el Centro de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable.  Obtén alimentos sanos y baratos sin dañar los suelos!

Huerto Biointensivo



El método biointensivo de cultivo es un método de agricultura orgánica en
pequeña escala, que por sus características usa  tecnología simples, lo permite que sea fácilmente adoptado por  pequeñas comunidades con los
recursos existentes, además de que se pueden lograr muy altos rendimientos,
más que con la agricultura convencional.


Para comenzar nuestro huerto familiar…

Elige un lugar y verifica que el suelo, ubicación y orientación sean los adecuados.


Herramientas

Se recomienda usar un bieldo jardinero, pala recta, rastrillo, cultivador largo, trinche y cuchara para trasplante.  

Preparación de la cama de cultivo

Se necesita crear una estructura de suelo ideal y aplicar los nutrientes para que las plantas crezcan sanas y abundantes.


Doble excavación


Permite la entrada de aire al suelo para que el producto se desarrolle mejor y retenga más agua.

El objetivo de la doble excavación es mejorar la estructura del suelo, aflojándolo para que las raíces de las plantas puedan crecer y absorber los nutrientes fácil y adecuadamente

Uso de composta y abonos

Se usan estiércoles, fertilizantes orgánicos de origen natural y, de preferencia, composta.

Siembra cercana

Para aprovechar mejor el espacio, las plantas se siembran a una distancia menor a la que recomienda la agricultura tradicional. Esto reduce la evaporación, limita la maleza, impide plagas y crea un microclima apropiado.

Asociación de cultivos

Existen plantas compatibles e incompatibles. La recomendación es no mezclarlas con lo que se garantizará su sano crecimiento.

Uso de semillas de polinización abierta

Son semillas criollas o nativas no modificadas genéticamente; son más resistentes, requieren menos agua.

La elaboración de composta y el cuidado integral de nuestro cultivo son fundamentales para el huerto.


Desventajas 

Hablar de los problemas que este proceso genera para la población mundial excede los limites de este escrito, pero baste decir que prácticamente el 80% de la humanidad vive en países en vías de desarrollo y que por falta de visión, recursos y profesionistas preparados, estos países aun sueñan con resolver sus problemas agrícolas con las técnicas que han demostrado sobradamente ser causantes de los graves problemas ambientales que enfrenta la humanidad.


Reflexión final 

Para quien pretenda obtener los beneficios del método Biointensivo y al mismo tiempo mejorar la calidad del suelo que cultiva, la clave es tener una clara comprensión de sus principios, los cuales por su sencillez han sido ampliamente asimilados y aplicados por individuos y comunidades en mas de 130 países en el mundo, estos principios son:

  • 1. La doble excavación.

  • 2. El uso de la composta.

  • 3. La siembra cercana

  • 4. La asociación de cultivos

  • 5. La integralidad

  • 6. El uso de semillas de polinización abierta

  • 7. La producción de Carbón

  • 8. La producción de Calorías

  • Es importante explicar, así sea de manera básica, estos principios, así se comprenderá fácilmente como funciona el Método y el porque de sus beneficios.


Estoy muy contenta compartiendo este pequeño rincón con vosotros, ¿Qué te ha parecido? Cuéntame qué piensas , me encanta leeros.

Si te ha gustado y quieres apoyar lo que hago, puedes compartir en redes mencionándome para que pueda llegar a más gente.

Gracias, de nuevo, por hacer esto posible.

¡Nos leemos pronto!